Comprobamos que el tabú existente a la hora de considerar la cirugía íntima genital, ha desaparecido. Nos congratula la forma abierta en que hoy día se trata, debido en buena medida al conocimiento que se tiene de las soluciones existentes.
Se trata de una cirugía estética que roza el límite de la reparadora, ya que corrige un defecto congénito o los cambios fisiológicos producidos por la edad, el parto, etc. No hay que perder de vista que estas anomalías pueden tener una repercusión funcional importante en la mujer.
Lo diferentes procedimientos quirúrgico de que disponemos nos permiten elegir el adecuado dependiendo de las necesidades funcionales y estéticas de la paciente.
La condición principal para someterse a este tipo de intervenciones es tener un buen estado de salud, entender en qué consisten, cómo se realizan y que grado de mejoría debemos esperar obtener de estas intervenciones.
