La alegría, la expresividad de los
ojos comienza a desaparecer y sólo hay una solución
que devuelva a los mismos la forma de su juventud. Pasa por el
quirófano y se llama blefaroplastia.
En el párpado inferior el
problema suele ser la presencia de bolsas de grasa que acentúan
las ojeras y que se pueden corregir mediante la realización
de una blefaroplastia inferior por vía transconjuntival (extirpación
de la grasa sobrante a través de una incisión
dentro del párpado). Esta técnica sustituye la
técnica clásica de extirpación de piel
y grasa del párpado inferior a través
de una incisión bajo las pestañas, en aquellos
casos en los que el problema fundamental es la prominencia
de las bolsas de grasa, sin exceso de piel.

La blefaroplastia transconjuntival presenta
ciertas ventajas respecto a la técnica clásica:
-ausencia de cicatriz externa en el párpado inferior
-evitar el riesgo de retracción del párpado inferior o ectropión
-menor manipulación de los tejidos de la capa media del párpado.
-mayor precisión en la extirpación de las bolsas de grasa
-menor grado de inflamación y moraduras.
-menor riesgo de sangrado orbitario
-recuperación postoperatoria más rápida.
-no limita la posibilidad de nuevas cirugías sobre el párpado
A su vez, se pueden realizar tratamientos
complementarios con peelings químicos para
mejorar las arruguitas de expresión del párpado
o inyecciones de toxina botulínica para tratar la hiperactividad
de los músculos periorbitarios responsables de las patas
de gallo.
Actualmente, en nuestra práctica, la blefaroplastia
transconjuntival se ha convertido en la técnica
favorita en la gran mayoría de los casos dado que
es sencilla, mucho más rápida, mejora el aspecto
de la piel y disminuye el riesgo de complicaciones, además
de la ventaja de evitar la cicatriz cutánea.
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