Es el principal motivo para esta intervención, aumentar
el tamaño del pecho y hacerlo más proporcionado.
Decidir acerca del tamaño genera muchas dudas y una cierta inseguridad,
¿será suficiente?, ¿se notará demasiado?... Si la paciente ha tenido
embarazos previos el tamaño del sujetador que utilizó durante el
mismo puede ser una buena referencia.
Es importante resaltar que aunque el tamaño de sujetador es
de obligada discusión, nunca debe contemplarse como un objetivo
a conseguir dado que depende de múltiples factores incontrolables
además del hecho de que los tallajes no son constantes para todas
las marcas.
En esta decisión deberemos tener en cuenta:
- El tamaño y grosor de la mama natural. Esta deberá dar
cobertura al implante. Si el tamaño de este último
es desproporcionado, generará un aspecto más
artificial.
- La estatura de la paciente.
- La forma y diámetro de su tórax. En una paciente con "poco
tórax", pequeños tamaños aparentarán más y al contrario.
Determinadas formas del tórax como el "pectum excavatum"
(tórax hundido)
o
el "pectum carinatum" (también denominado tórax en
quilla), condicionan la apariencia para un mismo volumen mamario.
- Los deseos de la paciente.
En definitiva hay que tener expectativas realistas y no forzar
las leyes de la proporción ni los límites del propio cuerpo.
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