Desde el inicio de la Cirugía Plástica, el contorno corporal en general y el abdomen en particular ha sido un reto, la búsqueda de una técnica segura, que aporte unos excelentes resultados era el objetivo de todos nosotros los cirujanos plásticos.
La cirugía plástica brasileña ha sido pionera y ha destacado en la evolución de la abdominoplastia, desde la estandarización preconizada por Callia y Pitanguy, el advenimiento de la Liposucción descrita y divulgada por Illouz, hasta las modificaciones e incorporaciones a la técnica clásica descritas por Oswaldo Saldanha, todo ello ha contribuido e influenciando la evolución de las técnicas mas actuales de Abdominoplastia.
La Lipoabdominoplastia ha significado una nueva propuesta para la cirugía plástica abdominal, un camino con un menor riesgo de complicaciones y mejores resultados. Es una técnica con dos fundamentos básicos, la Liposucción superficial del abdomen y la preservación de los vasos perforantes del abdomen. Lo que la convierte en una técnica segura y poco traumática.
De ese modo evitamos las complicaciones mas habituales de la Abdominoplastia Clásica, necrosis, hematomas y seromas. Por ese motivo resulta en una recuperación mas rápida. Los excelentes resultados en el abdomen son debido a la eliminación del exceso de grasa, tratamiento de la musculatura abdominal y retirada del exceso de piel flácida, ello resulta en una armonización del contorno corporal.
La lipoabdominoplastia es una modificación de la técnica tradicional. Ambas tratan las mismas estructuras como: escisión total de la piel infraumbilical, deslizamiento del colgajo supraumbilical hasta el pubis, plicatura de los músculos rectos abdominales y trasposición del ombligo. La diferencia se encuentra en el abordaje poco invasivo de las estructuras anatómicas, donde utilizamos la liposucción en el mismo tiempo quirúrgico de la abdominoplastia. Se basa en una liposucción superficial, que permite el deslizamiento de los colgajos, y la preservación de los vasos perforantes abdominales.
Al contrario del despegamiento clásico y amplio, se hace apenas un túnel en la región central del abdomen superior, que, además de permitir la plicatura de los músculos rectos abdominales, evita la sección de los vasos perforantes. El descenso del colgajo se facilita por el despegamiento selectivo y seguro hecho por la cánula de liposucción.
Concluyendo, una técnica segura con pocas complicaciones y resultados excelentes, en nuestro Servicio de Cirugía Plástica llevamos años aplicándola con gran satisfacción tanto por parte de los pacientes como de nosotros los cirujanos plásticos.